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Cómo preparar un oleato de lavanda

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Cómo preparar un oleato de lavanda

Un fantástico medio para extraer los principios activos de las plantas es preparando una maceración en aceite. De esta manera, los principios activos liposolubles de la planta, como aceites esenciales, taninos y terpenos, pasan al aceite para que lo puedas utilizar de varias maneras.

Es una receta sencilla, pero a la hora de prepararlo pueden surgir muchas dudas. Podemos preguntarnos sobre qué aceites utilizar, qué principios activos se extraen de la planta, cómo prepararlo y conservarlo y sus mejores usos. A continuación te resuelvo las cuestiones más importantes para obtener un producto de calidad.

QUÉ ACEITE BASE UTILIZAR

El aceite de oliva virgen extra es el más habitual para elaborar este tipo de maceraciones. Esto es debido a su facilidad para encontrarlo y a su versatilidad de uso, ya que se puede utilizar tanto para las preparaciones cosméticas como en las recetas de cocina.

Además es un aceite con un elevado contenido en vitamina E, por lo que se conservará durante largo tiempo en buen estado. También, es muy hidratante, ya que atrae la humedad y la mantiene en la piel, creando una película que hace que no se pierda la humedad interior. Asimismo, el aceite de oliva no bloquea las funciones naturales de la piel al ejercer las suyas propias. La piel puede continuar sudando, produciendo grasa y eliminando impurezas.

QUÉ PLANTA UTILIZAR

La lavanda es una planta muy fácil de encontrar y con muchas propiedades medicinales, además de tener un aroma muy agradable y característico.

Esta planta ha demostrado reducir la ansiedad y propiciar un estado de relajación. También tiene propiedades antimicrobianas, anti -inflamatorias y antioxidantes. Es muy útil para reducir la ansiedad y el dolor en los casos de quemaduras de la piel, gracias su poder cicatrizante. Se utiliza para tratar eccemas, picaduras de insectos, dermatitis, acné y revitalizar el cabello.

Si se usa de manera aromática mejora la calidad del sueño y alivia el dolor de cabeza, gracias a sus propiedades sedantes.

CÓMO PREPARARLO

Utiliza preferentemente la planta seca, para que su agua no contamine la maceración que preparamos. Busca un frasco de cristal bien limpio y desinféctalo con alcohol.

Vas a necesitar aproximadamente una proporción de 30 % de planta y 70 % de aceite. Rellena el frasco con la planta seca de lavanda y agrega después el aceite de oliva virgen extra. Remueve con una cuchara para eliminar las burbujas de aire.

También es  muy importante que toda la planta quede sumergida en el aceite, para evitar que las bacterias crezcan en esa zona expuesta al aire.

Una vez tengas el frasco preparado puedes obtener la maceración de varias maneras. Elige la que más te convenga entre estas opciones:

Reposo

Deja el frasco reposar en un lugar oscuro y alejado de los rayos UV del sol (que dañan los principios activos), durante 45 días. Asegúrate de agitar el frasco como mínimo una vez a la semana.

Baño maría

Coloca el frasco abierto al baño maria durante una hora, asegurándote de mantener la temperatura del aceite por debajo de los 50ºC. Es muy importante que en este proceso el agua del baño maria no entre en el frasco de aceite.

Horno

Enciende el horno a 50 ºC y coloca el frasco en su interior durante 2 horas.

Es importante destacar, que los tiempos indicados son específicos para la maceración de la flor de lavanda. Si vas a utilizar otra planta puede variar el tiempo, ya que es diferente si usas los pétalos o la raíz.

CÓMO CONSERVARLO

A continuación filtra el aceite. En primer lugar con un colador y posteriormente con una gasa de algodón, para eliminar todos los residuos de la planta.

Envásalo en un frasco de cristal preferiblemente tipo ámbar para mejorar la conservación de los principios activos. En este punto ya puedes utilizarlos para crear tus cosméticos o en tus recetas de cocina.

CARGAS EXPONENCIALES

Y si lo que necesitas es un producto con una carga más intensa de principios activos, puedes repetir el proceso utilizando el primer aceite filtrado. Así obtienes un aceite macerado con una elevada concentración gracias a las cargas exponenciales.

Puedes repetir el proceso varias veces, aunque tienes que tener en cuenta que el aceite se va saturando cada vez más y en cada carga podrás extraer cada vez una menor cantidad de principios activos.

USOS

Ahora ya puedes disfrutar de esta maceración de diferentes maneras. Combínalas todas o escoge la que más se adapte a tu estilo de vida.

Masajes:

Directamente sobre la piel realizando masajes en el cuello, las sienes y la espalda.

Cosmética:

Prepara tus mejores cosméticos como jabones, mascarillas y cremas.

Cocina:

Úsalo en tus recetas de cocina más creativas.

 

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 1

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 1

 

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 2

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 2

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 3

Cómo preparar un oleato de lavanda. Paso 3

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